Hablar de una joven sordo ciega que estudia, lea y escribe en la actualidad tal véz no sea tan impresionante como hablar de una que logró lo que hoy llamamos una gran proeza a principios de los noventas. Esa mujer fue Hellen Keller, una escritora, oradora y activista política estadounidense que además de aprender a emitir sonidos vocales por el método Tadoma llegó a leer en francés, alemán, griego, y latín en braille.

Hellen Adams Keller no nació sorda ni ciega. Al ano y medio de haber nacido sufrió lo que los médicos llamaron «un resfriado del estómago y el cerebro» que le causó fiebre u malestares por un corto periodi de de tiempo y que tras desaparecer dejaron la ceguera y sordera en la criatura.

La madre de Hellen llegó a enfatizar como a los pocos meses de nacida su hija gozaba de buena visión y que había llegado a proferir palabras como té, hola y agua, esta última palabra sería su salvación en tiempos de oscuridad.

Por sus incapacidades fue criada como una consentida y sin ningún tipo de educación. Al comprender que todo el mundo podía comunicarse menos ella Hellen comenzó a sufrir crisis  y rabietas por sentirse incomprendida.

A los 7 anos la nina prodigio tena alrededor de 70 símbolos caseros para comunicarse con los suyos. Al ver su astucia sus padres decidieron buscar ayuda y es así como contactan a Alexander Graham Bell que para ese entonces estaba haciendo experimentos con personas que padecían de perdida auditivas.

Debido a que Keller no era solo sorda Graham Bell les sugirió contactar al Instituto Perkins para Ciegos en Massachusetts.

Allí sus padres el Capitán Arthur H. Keller y Kate Adams Keller, como no querían que abandonara el hogar tan pequena solicitaron una institutriz que resultó ser la profesora Anne Sullivan, quien al momento de recibirla tenía tan sólo 20 años, y la cual nunca había dado clases antes.

Lo más curioso de todo era que Anne Sullivan fue ciega durante toda su vida y tras 9 operaciones oculares logró ver aunque andaba con anteojos negros todo el rato. Resultó que lo que parecía un impedimento para ayudar a otros fue lo más acertado para ayudar a Keller.

Estudios

La tarea de Sullivan no fue fácil. La maestra exigió y recibió permiso del padre de Helen para aislar a la niña del resto de la familia, en una pequeña casa en su jardín. Su primera tarea era dis
ciplinar a la niña mimada ya que la familia la habia criado sin ninguna educación y le peemitía todo tipo de comportamientos.
Los primeros días fueron tormentosos. Hellen se resistía y huía de la maestra mientras que consideraba tan solo un juego los movimientos hasta que un día comprendió la asociación entre el agua que estaba tocando, los movimientos y el recuerdo del sonido que tenía desde pequeña. La relación de ambas duró para toda la vida.
Sullivan se convirtió en la mano derecha de Hellen. Fungió como su intérprete en instituciones como Horace Man School para sordos y la Wrigt Humanson de Nueva York donde aprendió a leer y escribir  para luego ir a la universidad. En Radcliffe College se graduó cum laude y se convirtió en la primera sordomuda en lograr esta hazaña. 
Hellen encontró un espacio en la escritura y publicó varios libros de naturaleza autobiográfica entre ellos La historia de mi vida (1902); Optimismo, de 1903; El mundo en el que vivo (1908) -libro que le valió su fama internacional y en el que narra el contraste entre la riqueza de la vida íntima que su alma albergaba y la menguada vida sensorial de la que Keller fue víctima-; Canción del muro de piedra, de 1910; Fuera de la oscuridad, de 1913; Mi religión, de 1927; El medio de una corriente, de 1929;Paz en el atardecer, de 1932; El diario de Hellen Keller, de 1938, y Déjanos tener fe, de 1940.
Película

Su vida ha sido retrada de varias formas al margen de sus libros. A través de la obra de teatro de William Gibson y la película de Arthur Penn, ambas tituladas ‘El milagro de Ana Sullivan’.

La película es de las pocas que a blanco y negro logra embarcar al espectador en un viaje por el tiempo y sentirse parte de la historia en carne propia. Fue filmada en Estados Unidos en 1962.

Director: Arthur Penn.

Montaje: Ernest Caparros.

Guión: Helen Keller, William Gibson.

Música: Laurence Rosenthal.

Intérpretes: Peggy Burke, Inga Swenson, Anne Bancroft.

Sinopsis: Annie Sullivan llega a casa de los Keller para encargarse de una tarea casi imposible: enseñarle el mundo exterior a Helen Keller, una niña de siete años ciega y sordomuda desde los dieciocho meses, a causa de una enfermedad.

Oscar a la Mejor Actriz en 1962.

Gisela

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Diría que soy periodista digital, pero creo que hay una crisis conceptual en la carrera. Soy una periodista que maneja las nuevas herramientas digitales en pro de un periodismo 2.0 y más allá. Adicta al café y al chocolate, eterna curiosa y como decía Ingenieros "rebelde a la mediocridad". Evolucioné a Social Media Manager tras un Máster en Periodismo Digital, imparto talleres de redes sociales y Politica 2.0. Amante de la literatura y creacdora del Club de Lectura Virtual de Santo Domingo. ¡Ah e ideóloga de Ciguapa también!
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Diría que soy periodista digital, pero creo que hay una crisis conceptual en la carrera. Soy una periodista que maneja las nuevas herramientas digitales en pro de un periodismo 2.0 y más allá. Adicta al café y al chocolate, eterna curiosa y como decía Ingenieros "rebelde a la mediocridad". Evolucioné a Social Media Manager tras un Máster en Periodismo Digital, imparto talleres de redes sociales y Politica 2.0. Amante de la literatura y creacdora del Club de Lectura Virtual de Santo Domingo. ¡Ah e ideóloga de Ciguapa también!
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