Gran disgusto ha causado la decisión de la rectoría de la Universidad Tecnológica de Santiago de borrar el mural del destacado pintor dominicano Ángel Haché. La viuda del artista, Elsa Núñez (Premio Nacional de Artes Plásticas 2014) denunció la acción a través de sus redes sociales. Prontamente se hizo presente en el recinto Santo Domingo de esta universidad para exigir que se detuviera la destrucción de la obra, sin embargo, ya más de la mitad del mural había sido borrado.

Mural del célebre pintor dominicano Ángel Haché, destruido por la Universidad Tecnológica de Santiago. FE

En un comunicado, a través de la encargada de relaciones públicas de la institución, alegan que la pared estaba en malas condiciones y que para repararla tenían que borrar el mural. El alegato no convence a la comunidad artística, ni a las personas sensibles al arte que entienden que la conservación de la obra no fue tomada en cuenta en el proceso de reparación de pared.

Según Edwin Espinal (experto en materia de “derecho de autor” en la República Dominicana) citado en el periódico Hoy, la acción es pasible de demanda y un autor puede pedir reparación por el daño sufrido a su obra sin su consentimiento.

El destacado abogado de Santiago, afirma que no importa que el soporte de la obra no sea propiedad del artista para tener derechos inalienables sobre la misma.

Uno de los aspectos que más ha indignado de este caso, es que la entidad destructora de la obra es una institución educativa, de donde se espera que habrían protegido el mural en vez de solo pasarle una pintura gris por encima.

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